El desarrollo de los profesores: un asunto por abordar en el centro educativo

Introducción

Este texto se construye desde la catedra de Pedagogía en distintas regiones del país  como centro de experimentación de lo que está sucediendo en las aulas de Colombia, analizando  el verdadero impacto de las políticas educativas y direccionamientos gubernamentales en contextos tan diversos como los de Colombia  un país multicultural, multiétnico, con una gran policromía ideológica. En la elaboración de este documento, se han revisado nuevamente conceptos relacionados con el nuevo orden mundial como el de la transmodernidad, el post humanismo, la teoría del súper hombre de Nietzsche entre otros, y su influencia en el desarrollo del pensamiento y los sistemas de creencias en los procesos educativos;  se presenta como un espacio de reflexión y una propuesta hacia una pedagogía contextualizada a los requerimientos, así como a las  necesidades de la educación contemporánea. Es el momento de  pensar verdaderamente la práctica pedagógica, porque no somos los mismos; los paradigmas han cambiado, los sistemas de creencias son otros, la escala de valores se ha invertido para dar paso a un sistema de pensamiento desarrollado desde el siglo pasado producto del desencuentro sugerido desde la teoría del superhombre. “El superhombre deriva la acción de un impulso interno de plenitud, de sobreabundancia, de fuerza que quiere formar, dar forma a un caos y sentido a la acción misma de crear” (Sanchez, 1989: 312), se entiende aquí al superhombre como la imagen del sujeto en estado de emancipación en un mundo sin dogmas que seguramente mal interpretado conduce al concepto del poder a costa de la razón; se plantea un mundo autogobernado por individualidades; por lo tanto, por el dominio de las pasiones y las percepciones individuales del bien y del mal, estado peligroso donde la subjetividad está mediada por el súper ego . ¿Qué pasará entonces en un mundo donde todos gobiernan guiados meramente por un instinto conceptual de lo que es correcto?  Los resultados  del efecto superhombre ya están aquí, en las calles, donde la violencia es una constante, donde algunos personajes toman la justicia por propias manos, donde la agresión es la única respuesta a la supervivencia.


Se requiere entonces un nuevo enfoque pedagógico que impacte los sistemas de educación con miras a frenar los efectos contaminantes del nuevo orden mundial, como lo advierte (Villa Pelayo, 2007: 2):

El “Nuevo Orden Mundial” está construido sobre mentiras, propaganda negra y operaciones de guerra psicológica. Aspira edificar una “aldea global” sin ideologías, sin Estados nacionales, sin soberanías, sin derechos y garantías sociales, sin industrias básicas y públicas, a través de sus programas de ajuste estructural.

 

De la transmodernidad y otras sublimidades

La transmodernidad es un término que correspondería entonces a una sociedad globalizada penetrada por el fenómeno de la transculturalidad más que por los efectos económicos que ello conlleva, o el lugar donde nuestra certeza de lo que es bueno se encuentra desdibujada en los metalenguajes que trascienden los límites de la modernidad; época de  gran incertidumbre: La transmodernidad definida por José Jesús  Villa Pelayo  como: 
La Transmodernidad es una época de incertidumbre. Ha nacido de la crisis histórica y descomposición de la estructura cultural, política, económica, moral y espiritual de la postmodernidad, a la cual trasciende. Se trata de un tiempo de anomalías, gobernado por el caos, el cinismo, el pos humanismo, el hominismo, el egoísmo, la biotecnología, la guerra global, el neogótico, el neognosticismo, el titanismo prometéico, la amoralidad anticrística, las grandes simulaciones y paradojas, la cultura del monstruo, los antihéroes, el transgénico, las revoluciones de terciopelo, el fin de la globalización, el retorno del Estado Nacional, el estallido de la burbuja financiera; por el cambio climático y el calentamiento global, el fin del petróleo, la escaces de alimentos; por el auge y caída del unilateralismo; por el choque y encuentro de civilizaciones.  (Villa Pelayo, 2008: 1).

 

Además del post humanismo o también llamado transhumanismo, estado del ser humano en el cual a través de los avances tecnológicos y científicos, especialmente el de la ingeniería genética puede superar sus limitaciones físicas e intelectuales; concepto que ya se venía gestando en el siglo XX con los super héroes, y la teoría de Superman.

Es entonces  el momento en que el pasado y el presente perfilan una gran incertidumbre hacia lo que esbozamos como futuro predecible para generaciones por venir, donde se congregan  la descomposición social, económica y cultural resultado de los últimos eventos  del planeta pero en especial el desmembramiento del núcleo familiar; vivimos en épocas inciertas amenazados por factores comunes como el factor climático, las caídas de las bolsas de valores,  la lenta transformación de la escala de valores auspiciada por los medios masivos de comunicación donde pareciera por ejemplo que lo bueno es el dinero fácil, los narcos son unos bacanes a quienes les va muy bien,  y por la fuerza y haciendo uso de la violencia es que se consiguen las cosas,  y lo malo es tener que trabajar honradamente para poder ganarse la vida. Quien va a querer ir a la escuela? O lo que es peor, quien va a querer ir a una escuela aburrida donde no pasa nada nuevo cuando es en la calle donde está la acción, la adrenalina y el billete?
Cuando uno mira esta panorámica se da cuenta que el gran excluido aquí es el sistema educativo; son los jóvenes quienes no quieren ir a la escuela, son ellos quienes muestran el cansancio de siglos en rostros ajenos… son nuestros jóvenes quienes nos excluyen cuando se niegan a seguirle el juego a la aún vigente política bancaria de la educación;  En resumen son otros los jóvenes que asisten a la escuela y seguimos anclados a un discurso educativo que no llega, que no perfora estos nuevos esquemas de pensamiento transgénico  generando un pensamiento fundamentado en la lógica, la razón, la crítica pura, pero ante todo en la supervivencia.

Para empezar,  ninguno de los modelos pedagógicos vigentes puede dar cuenta de los eventos de la transmodernidad, ninguno de los modelos pedagógicos que se proclaman en las instituciones educativas de nuestro país da cuenta de las nuevas relaciones que emergen del caos, ninguno de los modelos pedagógicos del pasado puede dar cuenta de los contenidos indispensables para desactivar el post humanismo al cual estaremos seguramente abocados si no volvemos a la idea del bien común vs. el bien individual  ninguno de los modelos pedagógicos del pasado puede indicar caminos posibles para un modelo educativo que responda a este nuevo orden mundial, cuando no hemos reconocido aun esta nueva escala de creencias donde el encuentro no es posible, la armonía es tema del pasado y el amor es una utopía.

 

El aula como concepto

“Te has dado cuenta que los niños ya no son atolondrados, ni curiosos, ni siquiera niños?
¿Que los paisajes se han escondido detrás de las espaldas? ¿Que las palabras se alejan
de los cuerpos como si fueran laberinto intransitable o una distancia aguda trazada por el filo de una espada? ¿Que todo está visible y cada vez comprendemos menos? ¿Que ya
nadie se arrepiente ni siente la voz de su mirada? ¿Que hay más de dos muertes por
cada nacimiento? ¿Que la risa procede de la burla y no de las entrañas? ¿Que el amor es
ley pero ya no desorden de las almas? ¿Que a menos que me hables a  los ojos no podré
decirte nada cierto?”

Carlos Skliar, 2013

Tradicionalmente se ha tenido la idea del aula como el espacio físico donde sucede el aprendizaje; pero más allá del espacio físico, el aula como concepto representa todo lo que allí sucede, los encuentros, los desencuentros, los temores, los conflictos, los miedos, las angustias, las alegrías, los pensamientos  y en general las acciones cotidianas en “donde se construyen las creencias, los saberes  y representa de igual manera aquello  intangible… lo que subyace detrás de las miradas y los gestos”; (Hernandez Sanpelayo, 2005, pág 3) pero sabemos bien que este presupuesto va mucho más allá de la longitud  y la disposición de objetos en ella discriminados. Para empezar, el número de estudiantes definitivamente tiene una incidencia significativa en el comportamiento de sus actores primarios (docente-estudiantes); las aulas con un número pequeño de estudiantes están asociadas con niveles de estrés bajo y mayor productividad, pero la realidad en la mayoría de aulas del país es la de la superpoblación; la pregunta que emerge desde los modelos pedagógicos gira en torno a los planos relacionales entre los diversos actores de la educación y más precisamente los actores primarios. Como se establecen relaciones de aprendizaje

Si el aula no es la misma, sus actores tampoco son los mismos.  Los  actores de la educación deben ser mirados desde la complejidad de la época
Al aula de hoy converge toda la problemática social de los últimos tiempos en nuestro país: al aula de hoy convergen los residuos del desmembramiento del núcleo familiar, el desplazamiento físico y emocional, los abusos que no se mencionan ni  se recuerdan, las soledades compartidas, los silencios, las mentiras virtuales que congregan violencias del pasado.
A continuación relaciono los testimonios de docentes de la catedra de Pedagogía porque es en sus voces donde se puede entender lo que pasa realmente en nuestras aulas sin adornos literarios, desde el sentimiento mismo que generan las acciones cotidianas  donde está la realidad de nuestro país; cruda y sin artilugios lingüísticos que la distorsionen:

“Hoy también tenemos en nuestras aulas niños huérfanos, no de guerra sino de
padres vivos, abandonados porque  sus padres trabajan   para darles lo que tal vez
ellos no tuvieron  o para darles un mejor futuro…?. Cuál futuro? Pregunto  yo, si
cada día tenemos en nuestras aulas, jóvenes adolescentes violentos,
desmotivados, ausentes,  perdidos en sus propios  temores e inseguridades;  faltos
de amor, de cariño, de cuidados de mamá, de calor humano. El sistema laboral se queja que los jóvenes  que llegan a este campo con
carencias  de toda lógica humana, no tienen iniciativa, no producen, no
tienen cultura laboral, no tienen habilidades sociales…
  El sistema de educación superior, se lamenta de las condiciones en que
llegan estos jóvenes a sus universidades, no saben leer comprensivamente,
no tienen argumentos y menos pueden interpretar textos y contextos.
  La sociedad lamenta que estos jóvenes que no encuentran trabajo, no
pueden ingresar a la educación superior por no querer o por  la falta de
recursos económicos, se conviertan en sicarios y maltratadores de sus
familias y comunidad.”

Maria Isabel Perdomo
Docente de Armenia Quindío

“Los problemas de los jóvenes y niños de hoy, que es ajeno al  resto del mundo, tienen que ver  con la falta de hermanos, de amigos, de padres, de un lazo afectivo fuerte.  Los adolescentes no se sienten queridos,  están solos, y es allí donde buscan otras formas de enmarcar su identidad, por eso beben, se drogan, no estudian con dedicación, porque están buscando un lugar en un universo solitario. Los padres y la familia son el mundo que el niño necesita para formarse  en su bienestar emocional, físico y espiritual, así logran una armonía  con ellos mismos, con los demás, con la vida.”

Alba Nelly Galeano Echeverry
Docente de Anserma Caldas

“Yo les quiero presentar al niño, o como me toca referirme a el “el educando”, “Jorge barón”, 12 años signos de desnutrición, maltrato familiar y una incontrolable violencia que fácilmente te la hace saber.
¡Por favor joven Jorge Barón tome su puesto!, y parece que hablaras con un gato de porcelana, no se inmuta en lo mínimo, claro después de 3 intentos subo el tono de voz ¡joven Barón por favor sientese! Y el con una mirada frívola, penetrante y muy retadora se sienta, y enseguida se sienta su hermanita de 10 años igual o peor en su condición física y mental.
El educando barón afila su lápiz, mientras intento explicar cómo la tecnología y su historia engrandecen al hombre, cuando de repente la clase se interrumpe con un grito casi de terror ¡profe dígale a ese peladito que no me joda!,  Sin dudar fijo mi atención en esa pequeña niña y veo que el educando Barón intenta apuñalear a su propia hermana con el lápiz recién afilado, corro hacia él, cojo su frágil bracito ¡Barón por Dios que hace!  Y con su típica mirada me responde “yo, nada”. No ves que puedes causar una gran herida a tu hermanita!! …¡ah pero no ve que me robo $100 pesos!.... y así transcurre el diario vivir con mi grupo de educandos que por no decir más creo que el 80% de ellos son o se comportan como Jorge Barón y pienso como padre de un niño de 6 años y como docente de aula que el deterioro social impone nuevos y grandes retos para los que llegamos a este oficio.”

Carlos Andres Suarez
Docente Pereira

“En la escuela donde laboro, los niños pertenecen a la selva. Encerrarlos en el aula es un castigo para ellos. Por lo tanto no quieren estar allí. Como hablar de las mariposas sin que ellas estén presentes? Como enseñarles sobre medio ambiente confinados en ese espacio reducido cuando afuera esta la majestuosidad de la naturaleza”

Yamir Nufrid Gomez Asprilla
Docente Nuqui

Los jóvenes de hoy no son los mismos; los jóvenes de hoy ya vienen con  un sistema nuevo de creencias   donde  el tiempo es insuperable,  el miedo genera desencuentro y la violencia cotidiana es la única respuesta a la supervivencia. El tema de la diversidad en las aulas dejó de ser un paradigma teórico y casi que un lema político para ser una de las realidades más crueles en la historia de la educación en Colombia. En este sentido, cito una frase de Ricard Zapata Barrero Profesor titular de Ciencias Políticas de la Universidad Pompeu Fabra Barcelona: “La diversidad provoca un cambio cualitativo en las relaciones entre personas, entre personas e instituciones, y está en el origen de un proceso de cambio complejo de acomodación, donde todas las dimensiones de la estructura básica de la sociedad se ven afectadas”.(Ricardo Zapata, 2009, pág. 125) A pesar de que los estudios en diversidad realizados por el profesor Zapata están enfocados hacia la diversidad generada por la inmigración,  de alguna manera ilustran el tipo de diversidad esbozada en este documento y a la que he denominado la diversidad del desencuentro social, es decir la diversidad mirada con el lente de un nuevo sistema de creencias que de alguna manera han determinado  nuevos prototipos  de seres humanos  quienes convergen al aula en situaciones de co-habitancia completamente diferentes; no hemos desarrollado aun la capacidad de mirarnos en el otro y explorar las posibilidades de encuentro y  la negociación de la cohabitancia que es en última instancia la que genera procesos de coexistencia.

Aun así algunos docentes son los mismos.  Los vemos caminar de las universidades a las aulas en pleno siglo XXI con  investiduras del pasado, y su lento caminar hace pensar en reencarnaciones  que giran cíclicamente alrededor del mismo cansancio  y en las aulas no pasa nada diferente al peso de sus desgastados equipajes. Un docente sin pasión es peor que un país en guerra, porque a su paso no solo contamina  lo que toca… asesina el pensamiento… por el contrario, un docente con pasión puede ver más allá del umbral de lo imposible, puede dibujar la paz y generar el bien común. Afortunadamente todavía quedan unos cuantos en nuestro sistema educativo y son los que están marcando la diferencia.

Por su parte las instituciones y el sistema educativo en general continúa anclado a los modelos pedagógicos de la modernidad, la tecnología educativa y el desarrollismo; invocamos a Comenio, Pestalozzi, Montessori y en el mejor de los casos a los presupuestos de la pedagogía liberadora de Freire en nuestros Proyectos Educativos Institucionales; todavía existe una relación de dependencia con los difundidos  estadios de desarrollo cognitivo de Piaget o la contrapropuesta de Vygotsky en su teoría de la Zona de Desarrollo Proximal;  hablamos de inteligencias múltiples y de inteligencia emocional, pasamos por el constructivismo sin pena ni gloria. Se sospecha que los conceptos son los mismos solo cambiaron de nombre.  Lo académico  parece insuperable entre lo que era, lo que hay que hacer y las creencias sobre las que se construye la vida. Los anhelos se empapelan, se rompen y terminan en el bote de la basura o en los anaqueles donde se conserva la historia… y en las aulas todo sigue igual o peor.

 

 

Sistemas de creencias en transformacion de aula

Hablemos un poco ahora de los sistemas de creencias a los que se refiere este texto. Los sistemas de creencias actúan como catalizadores de habitancia y de la vida misma. Ya se ha comprobado suficientemente que las acciones están reguladas por las creencias, lo dicen postulados  desde la neurolingüística y lo dice la palabra (Lucas 6:45): “45 El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en su corazón. Pues de lo que abunda en su corazón habla su boca”. Las creencias basadas en sentimientos de violencia, generan acciones violentas, las creencias basadas en sentimientos de armonía y de paz generan acciones de paz, las creencias basadas en la auto adoración del ego generan acciones egoístas donde no hay lugar para el encuentro;  y  por el contrario, las creencias basadas en el respeto y la comprensión del otro que subyace en mí, generan acciones tendientes al bien común, la cohabitancia, el entendimiento de la otredad vista no desde la tolerancia hacia la diferencia sino desde la posibilidad de verme en esa otra persona también en toda mi dimensión humana;  “Pensar más allá de lo dado, pensar la mismidad desde el otro que está en mi”, (Pérez de Lara, 1998, pág. 56 ); es allí donde pueden trazarse caminos posibles contra el desenfreno generado por un sistema de creencias acomodado a la violencia cotidiana y al concepto de súper hombre acuñado por el nuevo orden mundial; no podemos plantear un sistema educativo que reaccione ante el avistamiento del post humanismo dictaminado por la transmodernidad y el mito del superhombre, si no tenemos claro el sistema de relaciones humanas que deben establecerse una vez se haya revisado puntualmente quienes son los niños y jóvenes que convergen al aula del siglo XXI y cuáles son sus sistemas de creencias.

Las creencias son el marco del comportamiento del ser humano. La programación neurolingüística toca puntualmente el tema de los sistemas de creencias y el impacto que causan en la manera de actuar del hombre. Actuamos con base en un complejo sistema de creencias que hemos ido acumulando con el paso del tiempo; cambiar ese sistema de creencias en la edad adulta es complejo y requiere de disciplina y esfuerzo constante, en los jóvenes es aún posible con las herramientas adecuadas, pero al igual que el efecto placebo, se deben establecer en el aula acciones que generen efectos de transformación bajo condiciones distintas a las que tradicionalmente se han venido desarrollando sin el efecto esperado.  

 

 

Conclusiones

Plantear un modelo pedagógico efectivo, requiere de un nuevo direccionamiento  que parte de los actores mismos de la educación. Hace falta revisar lo que tal vez nunca hemos mirado en el aula. Hace falta mirar las miradas, los gestos, los movimientos sigilosos, las decepciones. Hace falta entender las nuevas creencias sobre las que se está construyendo el saber pedagógico, hace falta saber si los modelos modelan el pensamiento, lo distorsionan o lo dejan intacto lo cual es todavía más grave.

Para lograr un cambio en el sistema de creencias del individuo de la transmodernidad, se debe cambiar radicalmente el sistema educativo en nuestro país. Si cambiamos el sistema, cambian los modelos, las relaciones entre los actores se vuelven encuentros significativos, los contenidos son otros porque al fin y al cabo el conocimiento esta en los libros y en las últimas décadas con el auge de la interconectividad a través de la web se puede acceder a cualquier tipo de información;  las metodologías cambian porque deben ajustarse a este nuevo modelo pedagógico  y por ende el desarrollo de la educación caminará con otros pasos y a otros ritmos; entonces la escuela será un espacio ideal donde se pueda potenciar los sueños y construir futuros posibles; por lo tanto, los estudios deben estar enfocados al estudio de las relaciones intangibles desde donde se crean los sistemas de creencias que no están consideradas desde los currículos;  algunos de ellos inclusive sugieren que las diferencias en los resultados académicos están basados en las diferencias de comportamiento de los estudiantes debido al estrés generado por la superpoblación,… sabemos que la superpoblación en el aula  no va a desaparecer; es necesario entonces trascender del espacio físico hacia espacios donde el re-encuentro sea posible, donde las miradas generen confianza, donde se puedan re dimensionar las emociones que han permeado las ausencias, el desamor y las violencias solitarias. El aula en si misma debe ser uno de los sujetos en prioridad de investigación educativa donde se pueda plasmar lo intangible, lo inenarrable, lo posible y lo real desde un amplio espectro de conceptos educativos, psicológicos y emocionales ya que definitivamente impactan el comportamiento del individuo y su vinculación con grupos sociales determinados; aspectos tan sencillos como la disposición de los elementos del aula puede en un momento determinar tipos de agrupamiento o la habilidad misma de agruparse, algunos estudios han comprobado que las aulas donde los participantes tienen un alto grado de cooperativismo generan procesos de percepción más positivos, fuertes sistemas de cohesión de grupo y un más alto grado de apoyo social.
En resumen, estamos enfocando nuestros esfuerzos en mejorar la llamada “Calidad de la Educación” en dar una mayor “cobertura” en establecer procesos claros de “Inclusión” cuando lo pertinente es una revisión profunda de lo esencial. Que es lo esencial en educación en el siglo XXI? Cuáles son los sistemas de creencias en los que se articula el proceso educativo? Qué tipo de ser humano queremos transformar? Cuáles serían las acciones ¿cuáles las estrategias?  Cuáles serían los nuevos tiempos de aprendizaje?

 


Referencias Bibliográficas

Pérez de Lara, N. (1998). La capacidad de ser sujeto. Madrid: Paidós.

Regalado, R. (2006). América Latina en el nuevo orden mundial. México: Ocean Sur.

Sánchez, D. (1989) En torno al Superhombre, Nietzsche y la crisis de la Modernidad, Madrid: Anthropos

Villa. JJ. (2007). Mariana de Coiwbra.Ediciones Colihue Zapata, Ricard. (2009). Reflexiones sobre la diversidad. Madrid: Centro de Investigación para la Paz.

 

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