Uso de inteligencia artificial generativa
Sophia sigue las orientaciones de COPE sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa (IAG) en la publicación científica. Esta política rige para la autoría, la evaluación por pares y la edición.
Autoría: las herramientas de IAG no pueden figurar como autoras ni coautoras, porque no pueden asumir responsabilidad por el trabajo, declarar conflictos de intereses ni gestionar derechos. Las personas autoras deben declarar en el manuscrito todo uso de IAG en la investigación o en la redacción, indicando la herramienta, su versión, el propósito y la sección del texto en que se empleó. No es necesario declarar el uso de correctores ortográficos o gramaticales básicos. La autoría responde plenamente de la exactitud, originalidad e integridad de todo el contenido, incluido el generado o modificado con IAG.
Imágenes y datos: no se aceptan imágenes, figuras ni datos generados o modificados con IAG, salvo que el uso de estas herramientas forme parte del diseño de la investigación y se describa en la metodología.
Evaluación por pares: los manuscritos son documentos confidenciales. Las personas evaluadoras no pueden cargar manuscritos, ni fragmentos de ellos, en sistemas de IAG. Todo uso de estas herramientas en la elaboración de un dictamen debe declararse a la editora en jefe.
Edición: el equipo editorial no carga manuscritos en sistemas de IAG ni delega en ellos decisiones editoriales.
Incumplimiento: el uso no declarado de IAG detectado durante el proceso editorial puede motivar el rechazo del manuscrito; detectado tras la publicación, se gestiona conforme a la política de correcciones y retractaciones.


